martes, 26 de febrero de 2008

PROPIEDAD INTELECTUAL Y DISTRIBUCIÓN



Como en cualquier tema, las opiniones sobre la propiedad intelectual no son unánimes. Pueden distinguirse varias posturas y, economizando, hablamos aquí de tres posturas, a partir de las voces escuchadas para escribir este artículo. Son los partidarios de los derechos de propiedad intelectual, quienes sopesan sus ventajas y desventajas y los detractores. Antes de empezar a exponer las diferencias entre estos puntos de vista, anticipamos que viajaremos desde las antípodas de mis posturas hasta las más cercanas a las mías propias.
PARTIDARIOS

Según Douglas North, uno de los más claros exponentes de la corriente neoinstitucionalista, y premio Nobel en 1993: “La revolución industrial no se lleva a cabo hasta mediados del s. XVIII y en Inglaterra porque este país es el primero en el que existe un gobierno capaz de garantizarlos derechos de propiedad intelectual.”
En el tercer milenio o milenio global, con países vías de desarrollo que concentran una población creciente de pobres, esta tesis parece insostenible.
TESIS MODERADAS Y GENERALIZADAS
Existen economistas que presentan también las virtudes de los derechos de propiedad intelectual para la investigación, pero también se percatan de las limitaciones de dichos derechos. Es el caso de Joseph Stiglitz, una de las voces más acreditadas en la esfera económica y política de nuestros días. "Sin la protección que proporcionan los derechos de propiedad intelectual, el estímulo para el desarrollo creativo se debilitaría. Pero el coste de los derechos de propiedad es elevado. El “input” más importante para la innovación son las ideas, y si la propiedad intelectual frena la posibilidad de utilizar las ideas de otros, el progreso científico y tecnológico se resentirá). Con frecuencia, Stiglitz ha utilizado el ejemplo de Microsoft para ilustrar sus ideas. Si bien es cierto que los programas de la gran multinacional han abierto el mundo de la informática al gran público, las trabas que la celosa salvaguarda de su código fuente han supuesto para la competencia y la innovación son para todos manifiestas".
Esta visión moderada de Stiglitz es mayoritaria y extendida en manuales de economía, pero cabe señalar las críticas de este premio Nobel (con una transición continua desde la ortodoxia hacia el progresismo pero sin salirse del sistema) a las empresas transnacionales, en un mundo asimétrico. Por una parte, desde los países del Norte, algunas transnacionales defienden los derechos de propiedad intelectual con una firmeza tal que frenan el desarrollo del Sur, al imposibilitar el acceso a nuevas ideas. Por otra parte, desde estas mismas entidades del Norte, suele producirse una apropiación de recetas populares, con carácter informal (véase el caso del arroz Basmati en la India o multitud de plantas medicinales, vendidas como inventos de las empresas farmacéuticas), y se cobra a los usuarios de los mismos países del Sur, creadores de esas ideas ahora protegidas.
ENFOQUES MÁS CRÍTICOS
Una manera de combatir este problema asimétrico (distributivo en el fondo) puede ser publicar el listado de empresas que lleven a cabo prácticas socialmente injustas, como ha sido en Sudáfrica, en relación al litigio por el uso de genéricos de antirretrovirales para el tratamiento del SIDA. Es una medida eficaz, en defensa de los consumidores y en contra de los opresores, con el total beneplácito de Washington y de organismos títeres. Por supuesto, uno de ellos es la OMS.
Recapitulando, hemos ido moviéndonos desde la defensa de partidarios de los derechos de propiedad intelectual hasta los mayores detractores. Cómo no, el problema distributivo Norte-Sur no debe ser valorado únicamente de un modo univariante sino más bien de un modo holístico y multidisciplinar, estableciendo sistemas y varios métodos de valoración. Aquí, no haremos un estudio tan ambicioso pero por lo menos, debemos apuntar que este problema distributivo en derechos de propiedad, se acompaña de otros en temas como uso de energías limpias, legislación laboral, etc.
En definitiva, en el mundo globalizado que conocemos hoy día, existen graves asimetrías entre el Norte y Sur que se ven muy acentuadas por prácticas de grandes compañías, que aprovechan intencionadamente la inferioridad de capacidades del Sur para maximizar sus propios beneficios. El tema que nos ocupa, los derechos de propiedad intelectual, merece especial atención dentro del enfoque sistémico planteado, por el hecho de suponer un freno muy superior a cualquier otra variable planteada: supone que el grande no deja avanzar al pequeño.
Los optimistas que piensan que Internet es la solución a problemas de información habrían de probar a buscar el logaritmo de Google en el propio buscador de
Google, o la fórmula de la Coca Cola en la propia web de Coca-Cola. Hasta aquí, los ejemplos entran dentro del tópico, pero el siguiente no lo es: los precios de cada componente de la cesta para calcular el IPC por provincias. Una vez, cierto profesor invitó a sus alumnos a encontrar estos precios por provincias (se insiste en que sean de cada componente de la cesta del IPC y por provincias) con la recompensa de matrícula de honor. Si el lector ha anticipado las intenciones de este autor, ya habrá adivinado que nadie resolvió el misterio, aunque afortunadamente no era una condición necesaria para obtener matrícula de honor.
Como decimos, existe mucha censura de información en la red, apesar de la libertad aparente de la red. Todo ello lleva a concluir que no parece claro que exista una relación causa-efecto entre expansión del uso de internet y el desarrollo, en sus vertientes económica y humana.

2 comentarios:

Sakurada Fuuko dijo...

Me ha resulta de gran interés tu artículo sobre la protección de los derechos de propiedad. Sin embargo, haces ver que el Sur no tiene nada que hacer contra el Norte, ¿Te estás refiriendo al pago de derechos o que se anticipan los del Norte? ¿Qué puedes decir acerca de la relación Norte - Norte? Creo que sería realmente interesante que mencionases la problemática con China en cuanto a derechos de propiedad se refiere.

Siento discrepar, pero Internet ha dado una mayor libertad a esas pequeñas voces que no podían alzarse contra los medios u otros mecanismos. No es que exista censura, es que la gente que no lo sabe, entonces sólo serían conjeturas o leyendas urbanas que serían poco creíbles. Si existe un segmento de profesionales que no quieren compartir sus conocimientos, no llames a la Red "censurada", ELLOS mismos se censuran.

Roberto Reig dijo...

Muy interesante tu entrada.

Siguiendo con el tema de los derechos de propiedad intelectual, hace unos días en la asignatura Cooperación al Desarrollo vimos un video bastante ilustrador en el que se hablaba de la industria farmacéutica y los derechos de propiedad (ligado al tema que comentas del SIDA).

Como sabes, uno de los mayores defensores de los derechos de propiedad es la industria farmacéutica. De hecho, siempre esgrime el argumento de que sin derechos de propiedad no habría investigación. Resulta que la industria farmacéutica gasta más en publicidad que en investigación. Lo que nos da una idea de hasta que punto son manipulables las distintas posturas sobre este tema.

Un saludo Pablo y muy buena esa anécdota sobre aquél profesor.